Tengo pensamientos muy malos esta mañana. Malos, de matar a alguien. Tanto egoísmo junto me revuelve las tripas.
Desde que siento no pertenecer a ningún sitio vengo acumulando mensajes y llamadas de hombres (las mujeres nunca me llaman) que quieren quedar conmigo y cuanto antes mejor. Si yo esperase la llamada de alguno de ellos seguro que no me llamaba ni dios y ahí englobo a Ibrahim, al Sergi y ahora también a Luis Alfredo.
Yo pienso que pretender quedar conmigo para después tener que pagarme las copas que me beba, sí o sí, no es un acto ni mucho menos egoísta por lo tanto con Luis Alfredo he quedado esta misma tarde y, al parecer, me llevará un casco para subirme en su moto.
Yo hace más de diez años que no subo en una moto y ayer domingo, antes de levantarme de la cama, ya tenía tres llamadas perdidas suyas en mi móvil. Tuvo que llamarme una cuarta vez para conseguir hablar conmigo siendo él, a su vez, la única persona que conozco en madrí que puede conseguirme un trabajo en negro en caso de necesitarlo.
La egoísta por el momento sería yo, se mire como se mire.
Sin embargo Ana, la cual tarda en contestarme mensajes días y días, me ha escrito hoy ya dos veces en lo que llevamos de mañana y lo ha hecho para decirme que ya sabe que he quedado con él porque nada más entrar por la puerta se lo ha hecho saber, que por favor no le diga absolutamente nada de ella y que si él quiere verme es porque quiere sonsacarme información y porque se siente solo.
A tomar por el culo. Me ha cambiado las tripas de sitio y no pienso contestarla.
lunes 6 de julio de 2009
En Monfragüe, buitres negros
domingo 5 de julio de 2009
Sombra aquí y sombra allá
La penúltima persona que yo podría esperar que me enviase un sms me ha enviado hoy dos y está deseando relatarme lo que sea, de lo cual yo ya sé más de la mitad.
16:15 número extraño
-Hola perdi tu tlf y al grabar en nuevo movil agenda d una copia d seguridad q tenía ha aparecido tu nombre. M ha hecho ilusión no he querido llamar x no saber como reaccionarías. Sigo pensando q has sido d los mejores trabaj y aunqu s q declarast contr XL no me importaría charlar contigo. Luis Alfredo.
Alrededor de las 20:30 es cuando yo recuerdo por enésima vez que Mario y César deben estar asistiendo ya al banquete y entrega de sobres en la boda de Raquel, por lo que esta vez extraigo mi móvil del bolso y echo un vistazo a la pantalla. Es entonces cuando me encuentro con eso, me lo leo y me da la risa. Sigo haciendo mi día aunque sé que, desde ese momento, comienzo a fumar compulsivamente.
23:51, mi contestación
-Estas no son horas, lo sé. llego ahora d echar el día n el parq atracc con mis sobrinas. estoy d nuev (mentira cochina) n madrí, si quieres nos vemos aunq el 15 march d vacaciones (deseo imperativo).
23:53
Suena mi teléfono, me lo acerco y compruebo que es el mismo número extraño el que me está llamando. Sin intención me oigo decir a mi misma en voz alta -uy la virgen, a mi estas cosas no, eh-, dejando el móvil donde estaba y procediendo, sin más dilación, a desnudarme para darme una ducha. Supongo y entiendo que el teléfono suena hasta que debe saltar el buzón de voz. En cualquier caso,
23:55
-Me has alegrado mucho te llamo mañana y quedamos me he venido a vivir a madrid. Un beso
Claro que te has venido a vivir a madrid, hijo de la gran puta, ya me lo sé. Que tu mujer te ha echado de casa, y que por ello ahora compartes piso en la capital, no lo has mencionado pero también me lo sé. Sé que lo harás, estás deseando relatarme todo eso que ya me sé y otras tantas cosas más, salta a la vista como la llamada que no te he querido coger, pero antes de que lo hagas y antes de averiguar la tuya he de hacerme con mi propia conveniencia.
Y es que no sé cuántas veces seguidas tengo que escribir el hecho de que Luis Alfredo se parece, y bastante, a Juan José Millás hasta lograr que se me quiten los sinsabores que hemos vivido en el pasado.
Cualquier día me caso con Angel, y por la iglesia. Cosas más raras se están viendo.
viernes 3 de julio de 2009
Echándose carreras a ver quién es más puta
Aprendí a leer entre líneas a muy temprana edad.
Creo que aprendí la misma tarde en que se me cayó el mundo al suelo y tuve que irlo recogiendo con cepillo y cogedor. A nadie le he contado nunca lo que estoy tardando en barrerlo.
Con aquella bajada a los infiernos, porque al infierno se baja, conseguí aprender a distinguir la diferencia entre el Dar por el gusto de dar, y el Dar por el gusto de recibir. Y debido a esto es sumamente díficil que otra mujer y yo lleguemos a tener mucha afinidad porque prácticamente siempre, y digo siempre, la mujer Da por el gusto de recibir y cuando no, da por culo cuanto puede. Yo me dejo observar, siempre lo hago porque no me importa, y ellas siempre me observan. Que si esto que si lo otro, yo intentando abarcar y ellas observando. Cada una a lo suyo, como ha de ser. Rara es ya la vez en que fallo en mis distinciones, ya sé ver la diferencia.
Supongo y entiendo que me doctoré con Raquel, sí, no hay duda.
Por todo esto, y por más que ahora no viene a cuento, me siento mucho más cómoda y mejor acompañada con presencias masculinas y es bastante más estimulante, también, por otra parte. Pienso que el hombre da, pero porque tiene que dar y acaba dando y ya está, no se complica la vida y raro es el que se tiñe. Hoy, sin ir más lejos, he llorado y he reído con ellos. Ellas pasan de mi y yo de ellas.
Raquel se casará este fin de semana con el mismo que la desvirgó, aunque yo no he llorado por esto, a mi me parece muy bien que las cornudas se casen, es más, deberían casarse todas cuantas son y criar cuernos e hijos a partes iguales. Yo he llorado por algo mucho más absurdo pero que me es más importante: porque no sé ser una de ellas.
Me encontraba en el trabajo rumiando la tristeza que me supone el que no haya hecho por verme, tarareando interiormente una y otra vez el cabrones y cobardes de la mala y preguntándome si aún será tiempo para algo o ya no será tiempo de nada. Me consumía el pensamiento de que esta situación se prolongue mucho más allá en el tiempo y me decía a mi misma cuánto es mucho, cuánto es poco y cuánto es nada. La tristeza infinita que llego a sentir con esta clase de cavilaciones se hacía más y más grande, y más siempre ha sido más.
Bien, el sonido estándar de aviso de sms en mi teléfono móvil me sacó del ensimismamiento e hizo variar mi posición, alargando el brazo hasta sacar el aparato del bolso. Según desbloqueé el teclado aparecieron dos mensajes no leídos. Mientras comprobaba que ninguno de ellos era de Él, ya tenía nublada la vista iniciando el llanto. Con la lectura del primero de ellos, de un Sergi atosigándome por quedar conmigo, dos lágrimas recorrieron sin permiso mis mejillas. Con el segundo, de seny y muy señor mío, me sequé ambas lágrimas y le di al f5 de yahoo, sonriendo ya malvadamente, mientras me quedaba un instante ahí parada, clisada en la pantalla.
lunes 29 de junio de 2009
Quiero quitarme esta pena
No nos hemos visto.
Es más, no ha hecho por verme.
Si hubiera hecho por verme me hubiera visto perfectamente allí en mitad de la plaza, pero no Nos hemos visto. Supongo que no pasa nada, supongo que todo sigue siendo igual de triste, o quizá algo más, pero qué más da.
Podría haberme llegado ahí de frente y con una super mega sonrisa de esas que pone cada vez que le parece conveniente. Podría haberme mojado el tanga como es costumbre ante esos acontecimientos, y haberme dormido después plácidamente soñando que volaba como antaño, pero no. Opta por continuar en este silencio eterno y sin saber si es por bien o por mal, qué ganas de matarle a golpes me sobrevienen de vez en cuando.
Creo haber recuperado a Mario, que desde hace un tiempo se mantenía más bien ausente, y entiendo que esto es lo único válido del fin del semana. Ha vuelto a nosotros la complicidad, el mirarme directamente a los ojos y decirme que estoy equivocada, el enumerarme -ayudándose de los dedos de una mano- a los que considera somos sus únicos amigos, y regresan sus razonamientos ante mi congoja. Vuelve a reirme, a confiarme sus absurdos pensamientos y yo vuelvo a sentirlo conmigo.
En unos quince días estaremos los dos tirados tomando el sol en la playa de cualquier pueblo de Alicante y riéndonos de cualquier cosa pero todo sigue siendo igual de triste, no Nos hemos visto y en el fondo es lo único que me importa.
A saber ahora cuándo volveremos a vernos. Mierda puta es poco.
viernes 26 de junio de 2009
Verde que te quiero verde
Una cosita. Se ha muerto michael jackson, kun fú, lola flores, carmina ordoñez, juanito valderrama, fernando fernán gómez y el de milana bonita. Se van los mejores y nos quedamos aquí el resto a perpetuarnos, mierda para todos. Como no iba montada en ninguno de los dos trenes que chocaron esta mañana en madrí no tengo nada interesante que contar salvo lo dicho. Se alternan los pensamientos cojonudos con otros malos malísimos. Como me siguen dando arrebatos que no son ni medio normales no me fío de lo que puedo dar de sí en el presente fin de semana y no me sirve de nada pensar en ocasiones como ésta en las que me quedo en blanco. Ya vuelve el calor, el rojo puta. He visto un vestido palabra de honor precioso rojo que te cojo por 69 euros. También he visto una carta de hacienda somos todos diciéndome que para qué me van a devolver 106,11 si resulta que yo debo al conjunto 585,77 vete a saber por qué ahora a hacienda ahora al ayuntamiento. Veo por otra parte, y también muy claramente, que o devuelvo los 660 euros a reale, tal y como me amenaza ese imbécil porque en su día arreglaron mi coche, o me veré en el banquillo de los acusados pagando costas judiciales por chula y mala persona. Veo que entre todos cuantos son van a quitarme la vida poco a poco, veo que no tengo un duro y que me tiritan las piernas. Veo que jamás he portado un vestido rojo ni Le he dicho que le quiero. Veo que a ninguna boda a la que lo lleve va a ser la mía, y veo que llevo más de dos semanas sin tomarme ni una pastilla, que he vuelto a fumar lo mismo o más, y que tengo cara de muerto viviente por la letrita letrita.